La brucelosis es una rara enfermedad bacterial que causa fiebres intermitentes. Se transmite principalmente entre los animales, pero las personas pueden contraer la enfermedad de los animales domesticados. Provoca síntomas
seudogripales
y puede provocar síntomas de larga duración. En EE. UU., sólo se registran por año alrededor de 100 a 200 casos de brucelosis en seres humanos.
La brucelosis es causada por la bacteria
Brucella.
Esta bacteria infecta a los animales domésticos. Se puede diseminar a los humanos a través de:
- Beber leche no pasteurizada
- Tomar alimentos lácteos de vacas infectadas, ovejas o cabras
- El contacto directo con secreciones, excreciones o cadáveres de animales infectados
- La inhalación de la bacteria
- La lactancia materna (se transmite de madre a hijo)
- La transmisión sexual
- El trasplante de tejido
Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición. Los factores de riesgo para la brucelosis pueden ser:
- Comer o tomar productos lácteos no pasteurizados, especialmente cuando se viaja
- Trabajar con animales domesticados y ganado, especialmente ovejas, cabras, ganado vacuno, ciervos, alces y cerdos o el contacto con sus excreciones, secreciones o cadáveres
- Las personas de sexo masculino (posiblemente se debe a la exposición laboral de granjeros, estancieros, veterinarios, personas que trabajan en curtidurías y en mataderos)
Usualmente los síntomas de la brucelosis aparecen a las dos semanas de la infección. Los síntomas pueden aparecer en un período de cinco días a varios meses después de la infección.
En los primeros estadios, los síntomas pueden incluir:
- Malestar
- Letargo
- Dolor de cabeza
- Dolor muscular
- Fiebre
- Escalofríos
- Dolores de cabeza y espalda severos
-
Náusea, vómito, y
diarrea
A medida que evoluciona, la brucelosis provoca fiebre muy elevada (104 °F a 105 °F). La fiebre se presenta en la noche acompañada de sudoración severa. Por la mañana se normaliza parcial o totalmente y, en general, vuelve a comenzar por la noche.
Normalmente, esta fiebre intermitente dura de 1 a 5 semanas. Después de ese plazo, los síntomas generalmente disminuyen o desaparecen durante dos días a dos semanas. Entonces, la fiebre es recurrente. En algunos pacientes, la fiebre regresa sólo una vez. En otros, la enfermedad llega a ser crónica y la fiebre regresa, mejora y regresa otra vez repetidamente a través de meses o años.
En etapas avanzadas, la brucelosis puede causar:
- Pérdida de apetito
- Pérdida de peso
- Dolores abdominales
- Dolor de cabeza
- Dolor de espalda
- Dolor articular
- Debilidad
- Irritabilidad
- Insomnio
Normalmente, los pacientes se recuperan al cabo de 2 y 5 semanas. Raramente se desarrollan complicaciones. Éstos podrían incluir:
- Abscesos en el hígado o el bazo
- Aumento del tamaño del hígado, el bazo o los nódulos linfáticos
-
Inflamación e infección de los órganos del cuerpo, por ejemplo:
Se cree que la brucelosis también causa un alto grado de
aborto espontáneo
durante el embarazo temprano en mujeres infectadas.
El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Las pruebas pueden incluir:
- Análisis de sangre, análisis de orina, médula ósea o tejidos para detectar la bacteria Brucella
- Análisis de sangre para encontrar los anticuerpos contra la bacteria
-
Pruebas de diagnóstico por imágenes (
rayos X,
tomografía computarizada,
imagen de resonancia magnética) para revelar abscesos, calcificaciones o el aumento de tamaño del hígado, el bazo o las vértebras
Muchos pacientes se recuperan de la brucelosis sin tratamiento. Sin embargo, cuando el diagnóstico y el tratamiento se realizan oportunamente se puede reducir el riesgo de complicaciones e infección. Consulte con el médico acerca del mejor plan de tratamiento para usted. Las opciones de tratamiento incluyen:
El médico puede recetar uno o más antibióticos (normalmente
doxiciclina
y rifampicina) para controlar y prevenir recaídas de brucelosis. Los antibióticos se suministran durante un período de hasta seis semanas.
Para ayudar a reducir las probabilidades de brucelosis, siga estos pasos:
- Evite comer o beber leche leche o alimentos lácteos sin pasteurizar. Si no está seguro de que un producto lácteo esté pasteurizado, no lo consuma.
- Use guantes de goma y gafas y cubra con firmeza las heridas abiertas cuando esté en contacto con animales domesticados, incluso sus secreciones, excreciones o cadáveres.
- Use una máscara de protección cuando trate con cultivos de brucelosis en un laboratorio.
- Vacune el ganado y los bisontes que vivan en áreas muy infectadas con brucelosis a través de alguna autoridad sanitaria del gobierno o un veterinario acreditado (la vacuna contiene un virus vivo y es peligrosa para los seres humanos). Para obtener los mejores resultados, se debe vacunar a los terneros cuando tienen entre 4 y 6 meses de edad. Aun no existe una vacuna contra la brucelosis para los seres humanos.